El espejo de mil caras

espejo

Todas las personas tenemos diferentes caras. No se trata de hipocresía. Se trata de las diferentes formas en las que somos capaces de reaccionar ante una situación.

Mis padres siempre me decían que debía vigilar porqué tenía tendencia a parecer Teresa de Calcuta. Es decir, cuando veía a una persona sufriendo, no podía evitar lanzarme cuál rescatadora innata a intentar ayudarle y, si era necesario, acabar yo llena de mierda para que la persona en cuestión pudiera limpiarse el alma. Cuánta razón tenían, y cuánta mierda llegué a comer para después encontrarme sola y sin una mano tendida cuando la necesité…

Hasta que llegó un día en que me di cuenta de que no podía evitar caer en esa trampa una y otra vez. Seguiría lanzándome a rescatar almas desgraciadas. A veces, compensaba, a veces, no. Pero como sabía que no era capaz de cambiarlo, decidí actuar sobre lo que sí que era capaz de controlar: dejar de necesitar la ayuda de nadie para solucionar mis problemas. Y para eso, debía tener mi propio espejo de mil caras. Un cara para cada momento, una cara con su propia mente y estrategia. Es como una telaraña. Vas creando nexos entre caras, permitiéndote saltar de una a otra hasta que llega a ser algo tan natural, que se convierte en parte de tu propio tejido y tu mente empieza a crearlas sin siquiera darte cuenta. Al principio los hilos son finos y pueden romperse con facilidad, pero el orgullo te obliga a reconstruirlos y hacerlos más fuertes.

A veces, algo horrible pasa y de golpe debes decidir si esos hilos se vuelven de acero o se desmorona todo. Decidí que se volvieran de acero, haciendo más rígida su existencia y que fueran menos flexibles al cambio. Pero me mantuvieron cuerda cuando mi mundo se venía abajo.

A partir de ese momento, vivo al día. A mi día. Y ahora que creo que tengo mi espejo de mil caras acabado, voy a continuar con mi laberinto. Ese en el que a veces me gusta que se pierda la gente…

4 Comments

  1. Sergio

    Estoy de acuerdo. Todos tenemos mil caras, mil disfraces que nos ponemos sin darnos cuenta. Esperando el próximo relato.

    1. Meritxell Puig

      ¡Gracias Sergio! Próximo viernes, otro más. 🙂

    2. Pedro

      Totalmente de acuerdo. Yo también espero ansioso los relatos de los viernes. Y mientras tanto paso la espera leyendo sus dos libros. Te los recomiendo

      1. Meritxell Puig

        Uoooo ¡gracias Pedro!

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