Desorientada

dados de rol

Me sentí perdida. En ese momento, todo se fue a la mierda. ¿Cómo había permitido eso? ¿Cómo no me había dado cuenta de que hacía demasiado tiempo que ya no tenía el control?

Estando sola, tras echarte de mi cama y de mi casa, intenté poner en orden esas palabras dichas con tanta frialdad. Pero el cansancio me venció, igual que lo había hecho minutos antes cuando me pillaste con la guardia baja y fui incapaz de replicarte. Y me dormí, mientras una lágrima cobarde empezaba a resbalar por mi mejilla.

Me desperté con el ruido infernal del despertador junto a mi cama. Me levanté con la cabeza pesada, aturdida y desorientada. Me preparé un café y salí a la terraza a fumarme un cigarro. Hacía frío, enero es un mes gélido por norma general. Necesitaba que ese aire invernal me abofeteara sin miramientos. Me lo merecía. Por imbécil y por inconsciente. Por temeraria y por creída. Me entraron ganas de llorar, empezaba a salir la rabia…

¡Basta! Me grité a mi misma. Basta… ¿De qué demonios te lamentas? Te lo has buscado tu. Se acabó, tenía que pasar. 

Pero no así…

¿Y cómo esperabas que fuera?

No era necesaria la humillación.

¿Qué humillación? ¿Cómo puede ser que seas así de infantil e inocente? Se ha roto el hechizo, listo. Ya no hay más máscaras, no hay más suposiciones.

Pero hace menos de un mes que…

Eso no era real. ¿No te ha quedado suficientemente claro? Ha sido un juego. Una partida en la que siempre ha habido un claro perdedor. Pero jamás te has querido dar cuenta. Ahora ya lo sabes. ¿Qué piensas hacer?

Olvidar.

No podrás y la sabes.

De acuerdo. Entonces, ignorar.

Venga, sigue mintiéndote a ti misma. Piensa un poco, ¿que harás?

Ya no depende de mi lo que él haga. Pero depende de mi lo que yo haga con ello. No esperaré nada, no daré nada. No imaginaré más, no soñaré más. Simplemente, dejaré que pase lo que yo quiera que pase.

¿Y si vuelve a la carga?

Ahora mismo lo único que me apetecería sería abofetearle.

Déjate de tonterías. Empieza a tramar un plan de acción, o volverás a caer como la imbécil que has sido hasta ahora.

Bien. Vamos a ello. Ahora ya te he visto la cara. Preparada para el segundo round si es que tienes el valor de atreverte a volver a jugar. Empiezo tirando yo, los dados de 10 caras siempre han sido mis favoritos…

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